Si viste Avatar y pensaste que esas montañas flotantes eran pura fantasía digital, tenemos buenas noticias: existen. Están en el Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie, en el centro de China, y son una de las paradas más impresionantes de nuestro viaje Corazón de Asia.
Un bosque de pilares de piedra
Zhangjiajie es un mar de columnas de arenisca de cientos de metros de altura, cubiertas de vegetación y, muchas mañanas, envueltas en niebla. Ese juego entre roca y nube es exactamente lo que inspiró los paisajes de Pandora. Caminar entre ellas —o sobrevolarlas en telecabina— produce una sensación difícil de describir: la de estar en otro planeta sin haber salido de la Tierra.
Hay paisajes que no se visitan: se sienten. Zhangjiajie es uno de ellos.
Cómo se recorre sin agotarte
Lo bueno es que no necesitas ser montañero para disfrutarlo. El parque cuenta con telecabinas y elevadores que te llevan a los mejores miradores, así que el esfuerzo es mínimo y las vistas, máximas. En Corazón de Asia dedicamos varios días a la zona, con tiempo para verla con calma y para disfrutar del espectáculo natural de Tianmen.
- Miradores accesibles con telecabina y ascensores panorámicos.
- Ritmo pensado para disfrutar, no para correr.
- Una de las estampas más fotografiadas de toda Asia.
Una pieza de un viaje mayor
Zhangjiajie es solo uno de los grandes momentos de Corazón de Asia, que también recorre Japón y Corea del Sur: el Monte Fuji, Kioto, el skyline de Shanghái, la Gran Muralla y Seúl. Tres países en un solo viaje, con mínimo caminar y máxima comodidad.
¿Quieres verlo con tus propios ojos?
Corazón de Asia te lleva a Zhangjiajie y a lo mejor de Japón, China y Corea.
Descubrir Corazón de AsiaPocos lugares consiguen que un adulto se quede con la boca abierta como un niño. Zhangjiajie lo logra. Y verlo en persona, después de imaginarlo en una pantalla, es una de esas experiencias que justifican un viaje entero.