La mayoría de los viajeros recuerda con más nitidez lo que comió que los monumentos que visitó. La comida no solo alimenta el cuerpo: alimenta los recuerdos. Por eso, en RAÍCES, la gastronomía no es un añadido, sino parte del recorrido. No se trata de comer donde comen los turistas, sino donde comen los locales, con el confort que mereces.
Recordarás el sabor del jamón ibérico mucho después de olvidar la altura de una catedral.
España, de norte a sur
- Pintxos en San Sebastián: la barra vasca, capital mundial del bocado perfecto.
- Quesos y sidra en Asturias: Cabrales y Gamonéu, con sidra escanciada como manda la tradición.
- Pulpo y tarta de Santiago en Galicia: de la pulpería a la pastelería donde nació la receta.
- Jamón ibérico en Extremadura: la dehesa, el cerdo de bellota y el maestro cortador.
- Sevilla y el sur: cocina andaluza, una cata de jerez en Jerez y el pescado a la sal de Cádiz.
- Castilla y Valencia: el lechazo de horno de leña, la cocina castiza de Madrid y, al final, la paella en su tierra.
Portugal, alma atlántica
- Vinos de Oporto en las bodegas centenarias de Vila Nova de Gaia.
- Bacalao a la manera del norte, uno de sus mil y un platos.
- Pastéis de nata en Belém y queijadas en Sintra.
- Café con fado en Alfama: el sabor y el alma de Lisboa en una misma mesa.
Auténtico, no turístico
¿Qué hace auténtica una experiencia gastronómica? El sitio (donde van los locales), el productor (familias y artesanos de generaciones), el ingrediente (de temporada), la técnica (respetada) y el tiempo (sin prisa). Eso es lo que buscamos en cada parada.
Algunas de estas experiencias forman parte del viaje base; otras, las más especiales, puedes añadirlas como experiencias opcionales para armar tu RAÍCES a tu gusto.
¿Se te hizo agua la boca?
RAÍCES recorre España y Portugal en 17 días, con su gastronomía en el centro.
Descubrir RAÍCESAl final, los sabores son la forma más directa de recordar un lugar. Y los de la Península Ibérica se quedan contigo mucho después de volver a casa.